lunes, 27 de enero de 2014

Un nuevo motivo por el cual reír. Otro por el cual llorar.

Ahora estoy en uno de esos momentos en los que la vida te sonríe, pero no se si durará mucho. Hoy es un día especial. Muy especial. Casi marco y ganamos. Pude aportar mi pequeño grano de arena al equipo.

Pero no puedo parar de pensar en ella. Ya van dos días sin hablar. Ya se que no tiene móvil. Aun así, se me había hecho normal pasar el día hablando con ella, y ahora? Ahora ya no se que hacer. Me estoy planteando muchas cosas en mi vida, y ella es una.

 Será verdad que soy especial o simplemente soy un juego más. Cada día estoy más roto, y lo peor es que cada noche me gusta más. Y sinceramente, no quiero. No por ahora, no estoy preparado. Silvia me marcó. Mucho. Dios, si no puedo parar de pensar en ella ni un segundo y eso que ya pasaron 14 meses. En estos momentos mi vida es un callejón sin salida. Estoy atrapado, y parece que ella es la única salida.

 (Dudas).


 Que debo hacer, quedarme en la oscura y fría soledad de estar solo o ir a por todas, no pierdo nada. Pero, y si no me recupero? Qué pasará? Es el momento de tomar una decisión. Y no se que voy hacer. Lo admito, estoy perdido en un océano de dudas. Desisto. Me rindo. El amor no es lo mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario